sábado, 26 de enero de 2013

El peor Enemigo del Hombre

Puede decirse que la palabra "virus" significa "veneno" pero desde el punto de vista biológico los mismos son microorganismos que no pudieron ser detectados hasta que no se creó el microscopio electrónico con la capacidad de ver algo aún más pequeño que una bacteria, algunos científicos creen que los virus son fragmentos de ADN o ARN que se han tenido la capacidad de independizarse adquiriendo una membrana proteica que lo puede recubrir y generalmente presenta una forma geométrica bastante curiosa y hasta simpática
Estos pequeños seres permanecen en el limbo hasta que consiguen un organismo al cual infectar y de este modo destruye las células que ataca, son altamente específicos a infectar, es decir infecta sólo un tipo de célula, y hay de los más peligrosos y letales hasta los mas inofensivos
Un Virus simplemente infecta incrustándose en la célula que ataca y trasmitiendo su ADN o ARN a la célula especifica, el cual viaja hasta el núcleo incorporándose al material genético de la misma, y entonces, ya la célula, no es capaz de realizar su función
Los virus son entes que ocupan un oscuro lugar entre la célula viva y una macromolécula. Sin lugar un virus no es una célula, son más sencillos tanto en estructura como en funcionamiento esto lo cual podría llevarnos a pensar que un virus no goza de vida; a pesar de ello algunos de los procesos que llevan a cabo ponen esto en cuestión. Algunos virus pueden ser literalmente congelados, pero en cuanto las condiciones son propicias comienzan a replicarse, trasmitiendo su código genético a sus réplicas. No fue sino hasta el advenimiento de los métodos de estudio del microuniverso (gracias a la mecánica cuántica) que los virus han podido ser estudiados. 
Para los biofísicos los virus son una pieza clave, pues es el sistema más sencillo conocido que está entre lo vivo y lo no vivo. Por este motivo entenderlo y describirlo seguramente será menos complicado que lo propio para una célula además podría funcionar como plataforma para atacar el problema celular. Sin mencionar los intereses económicos que se encuentran detrás de casi cualquier o toda investigación científica. 
 El papel de los virus es de parásitos, especializados para cierto tipo de huésped (célula). Sus ataques son dirigidos a las células, que son utilizadas como fábricas de reproducción, pues un virus por sí mismo no tiene la capacidad de reproducirse. Los virus varían en tamaño, un buen rango oscila entre los 1 y 30 10E-8 mts (una cienmilésima de milímetro) y en pocas palabras un virus consiste en material genético resguardado por una coraza de proteínas y una maquinaria para introducir el material genético a alguna célula. La morfología de los virus es variada, desde los que reflejan una simplicidad y belleza geométrica hasta composiciones complicadas y erráticas. La evolución, además de dotarlos de cualquier cantidad de formas, ha dotado a los virus de una propiedad increíblemente importante: la configuración molecular de un virus es un estado de equilibrio muy marcado o, en otras palabras, su estructura es increiblemente estable y eficiente. Esta propiedad permite a los virus resistir condiciones muy variadas y de aquí parte de la dificultad para combatirlos. El comportamiento de un virus es similar a la de una partícula de polvo, aleatoreamente se desplaza en el espacio hasta encontrar una célula adecuada. Una vez que hace contacto con la célula adecuada, se aferra a ella y produce un orificio en la membrana para introducirle su material genético. Una ves que el material genético viral se encuentra en el interior de la célula, viaja al núcleo celular para, poco a poco, usurpar sus funciones. Esto provoca que los ribosomas sigan las órdenes del código genético del virus, produciendo los bloques para formar más código genético del virus. 
La etapa llamada eclipse se ha dado. La etapa de maduración empieza cuando el código genético del virus se activa como productor de proteínas y empieza a fabricar, a costa de los alimentos celulares, los elementos que formarán el cuerpo de los futuros virus. Conforme pasa el tiempo más y más virus se forman en detrimento de las funciones celulares, proceso conocido como lisis  Dentro de la célula la acumulación de virus continúa lo cual produce cambios de concentraciones químicas que llevan a un debilitamiento de la membrana celular hasta el punto de reventarla. Es así que son expulsados al exterior nuevos virus listos para infectar a más células. El ciclo de "vida" de un virus es simple, es un parásito que requiere de la maquinaria celular para replicarse. Sin las células un virus está "muerto", curiosamente todo lo que realiza el virus está encaminado con la erradicación de las células.


sábado, 3 de noviembre de 2012

Los ratones que desafiaron a Mendel




Las leyes de la herencia genética han sido desafiadas por unos ratones, al parecer éstos pueden transmitir algunas características a su prole a pesar de que no tengan el gen correspondiente para tal efecto. El grupo de científicos que ha descubierto este desafió lo atribuye a la acción desempeñada por el (RNA) ácido ribonucleico.
La investigación la centraron en un gen llamado “kit” presentado en dos variedades, una normal y la otra mutante. Los ratones descendientes heredan dos genes, uno de cada progenitor. El gen mutante es el responsable de que el rabo del ratón aparezca moteado y el gen normal es el responsable de un rabo de un único color.
Según las leyes de Mendel, la combinación resultante de los genes que ha recibido la prole, debería determinar si los ratones tendrán el rabo normal o moteado. Los resultados sorprendieron por no cotejarse con las leyes de Mendel.

La descendencia debería mostrar los siguientes resultados, los ratones que recibieran un gen normal y otro mutante deberían tener un rabo moteado igual que el del padre. Los ratones que recibieran dos genes normales se esperaría que tuvieran un rabo sin motas.
La sorpresa fue cuando los científicos vieron como los ratones con dos genes normales del gen “kit”, poseían también un rabo moteado. Aunque todavía faltan algunas pruebas más para realizar una conclusión en firme, se ha descubierto que el gen mutante en cuestión produce grandes cantidades de moléculas mensajeras RNA, estas moléculas se acumulan en el esperma de los ratones y según parece, es transportado por el mismo esperma al óvulo.
Una vez en el óvulo, las moléculas se imponen sobre el gen “kit” aunque no exista copia del gen mutante, la consecuencia es la generación de un rabo moteado. Esta es la primera vez que se detecta en animales este hecho, ya que en las plantas si que se identificó.
Los resultados de este estudio han sido publicados en la revista Nature, estaremos a la espera de las nuevas pruebas y las nuevas conclusiones.

Experimentos de la Generación Espontánea y su derrumbamiento

El problema de la generación espontánea Desde la época de Aristóteles la mayoría de los primeros biólogos creía que los seres vivos simples, tales como los gusanos, los insectos, las ranas y las salamandras podían originarse espontáneamente en el polvo o en el cieno, que los roedores se desarrollaban de los granos húmedos y que los piojos de las plantas se condensaban a partir de una gota de rocío. En el siglo XVII, Francesco Redi llevó a cabo un experimento famoso en el que puso carne en descomposición en un grupo de recipientes de boca ancha, algunos con tapas, algunos cubiertos con una tela delgada, y otros abiertos, y demostró que las larvas aparecían solamente donde las moscas podían depositar sus huevos.


 




Ya en el siglo XIX ningún científico continuaba creyendo que los organismos complejos aparecían espontáneamente. Sin embargo, el advenimiento de la microscopia llevó a que se reavivara con fuerza la creencia en la generación espontánea de los organismos muy simples. Solamente era necesario poner sustancias en descomposición en un lugar cálido durante un corto período y las minúsculas “bestias vivas” aparecían bajo la lupa ante los propios ojos. En 1860, la controversia se había vuelto tan fogosa, que la Academia de Ciencias de París ofreció un premio para los experimentos que arrojaran nueva luz sobre el problema. El premio fue reclamado en 1864 por Louis Pasteur, quien ideó experimentos para mostrar que los microorganismos aparecían solamente por causa del aire contaminado, no “espontáneamente” como sostenían sus opositores. En sus experimentos usó matraces con cuello de cisne, que permitían la entrada del oxígeno, que se pensaba era necesario para la vida, mientras en sus cuellos largos y curvados quedaban atrapadas bacterias, esporas de hongos y otros tipos de vida microbiana, impidiéndose así que el contenido de los matraces se contaminara. Pasteur mostró que si se hervía el líquido en el matraz (lo cual mataba a los organismos ya presentes) y se dejaba intacto el cuello del frasco, no aparecería ningún microorganismo. Solamente si se rompía el cuello curvado del matraz, permitiendo que los contaminantes  entraran en el frasco, aparecerían microorganismos (algunos de sus matraces originales, todavía estériles, permanecen en exhibición en el Instituto Pasteur de París). “La Vida es un germen y un germen es Vida”, proclamó Pasteur en una brillante “velada científica” en la  Sorbona, ante lo más selecto de la sociedad parisina. “Nunca la doctrina de la generación espontánea se recuperará del golpe mortal que le asestó este simple experimento”.

 En retrospección, los bien planeados experimentos de Pasteur resultaron tan decisivos, porque el amplio problema  de si la generación espontánea había ocurrido alguna vez o no, se redujo a la cuestión más simple de si ocurría o no bajo las condiciones especificas que se alegaban para ello. Los experimentos de Pasteur, daban respuesta solamente  a este último asunto, pero los resultados eran tan dramáticos que, durante muchos años, muy pocos científicos fueron capaces de vislumbrar la posibilidad de que, en condiciones muy diferentes, cuando la Tierra era muy joven, podría en verdad haber ocurrido alguna forma de “generación espontánea”. El problema acerca del origen de los primeros sistemas vivos quedó sin respuesta hasta bien avanzado el siglo XX.  C


domingo, 14 de octubre de 2012

Reseña histórica de la Genética





La construcción de la Genética constituye una de las aventuras intelectuales más apasionantes y prodigiosas de la mente humana. Aunque la Genética es una ciencia del siglo XX -pues se inicia con el redescubrimiento de las leyes de Mendel en 1900 y no fue hasta 1906 que el británico William Bateson acuñó el término y escribió el primer libro de texto-, los avances conceptuales del siglo XIX fueron fundamentales para el pensamiento genético posterior.
La segunda mitad del siglo XIX

Durante el periodo 1850-1900 la biología emerge de los últimos vestigios medievales y aristotélicos y surge una visión unificada cuyo paradigma no es esencialmente distinto del nuestro. La teoría celular se había establecido ya en los años 30, pero en 1858 el fisiólogo alemán R. Virchow introduce una generalización adicional, el principio de la continuidad de la vida por división celular, que sintetiza en su célebre frase omnis cellula e cellula. Se establece entonces la célula como la unidad de reproducción. El reconocimiento de la célula como unidad reproductora condujo al abandono de la generación espontánea y del preformacionismo. Un animal o una planta se originan de una simple célula mediante un proceso epigenético, a través de sucesivos estados de diferenciación de un huevo indiferenciado. La célula contiene las potencialidades de generar un organismo. Esta generalización llevó casi compulsivamente a la búsqueda de la base material de la herencia.

Charles Darwin (1809-1882)


El naturalista británico Charles Darwin introduce en su libro de 1859 El origen de las especies la segunda gran unificación del siglo XIX: la teoría de la evolución biológica. Según ésta, la formas orgánicas ahora existentes proceden de otras distintas que existieron en el pasado, mediante un proceso de descendencia con modificación. Darwin reunió una evidencia arrolladora procedente de muy diversas disciplinas de investigación biológica en favor del hecho evolutivo y logró que esas disciplinas convergieran en una única explicación: la selección natural. Con el objeto de imponer estas dos revolucionarias concepciones, Darwin introduce una nueva y radical perspectiva metafísica: el pensamiento poblacional. En contraste con la visión esencialista dominante en su tiempo, la variación individual, lejos de ser trivial, es para Darwin la piedra angular del proceso evolutivo. Son las diferencias existentes entre los organismos en el seno de una población las que, al magnificarse en el espacio y en el tiempo, dan lugar a la evolución biológica. La teoría de la evolución fue casi inmediatamente aceptada por la comunidad científica, pero su teoría de la selección natural tuvo que esperar hasta la tercera década del siglo XX para su aceptación general.
El esquema de Darwin carecía de una explicación para el origen y el mantenimiento de la variación genética sobre la que opera la selección. Años después del Origen, en 1868, Darwin intenta explicar el fenómeno de la herencia a través de la hipótesis provisional de la pangénesis. Esta hipótesis es el resultado de un intenso trabajo de recopilación e interpretación conceptual de un gran número de observaciones y experimentos, que se recogen en un tratado de dos volúmenes The variation of animals under domestication. Postula la existencia de partículas hereditarias que llamó gémulas. Cada parte del organismo e incluso partes de las células producen sus propias y específicas gémulas (los ojos, las gémulas de los ojos; el corazón, las gémulas del corazón). Las gémulas fluyen por todas las partes del cuerpo, de modo que en cada parte, tales como en los óvulos y el esperma, pueden encontrarse todos los tipos de gémulas. Así, las células reproductoras tienen la potencialidad de desarrollar un organismo completo. Contrariamente a las conclusiones del Origen, su hipótesis de la herencia resultó errónea, como demostró, entre otros, su primo Francis Galton en un experimento de transfusión sanguínea recíproca entre dos cepas de conejos que diferían en su color. De cualquier modo, su trabajo estimuló el pensamiento genético.


 Gregor Mendel (1822-1884)


Tres años antes del tratado de Darwin sobre la herencia, en 1865, el monje Gregor Mendel publicó el trabajo Experimentos de hibridación en plantas en el Boletín de la Sociedad de Ciencias Naturales de Brno (Moravia, en su tiempo pertenecía al imperio austro-húngaro, actualmente en la República Checa). En él se resumían experimentos que había llevado a cabo durante 8 años en el guisante Pisum sativum. El trabajo de Mendel se enmarcaba dentro del paradigma de la teoría de la evolución, pues una de las razones para efectuar dicho trabajo era "alcanzar la solución a una cuestión cuya importancia para la historia evolutiva de las formas orgánicas no debería ser subestimada". Sus experimentos son el paradigma del análisis genético y su trabajo es considerado fundacional de la ciencia de la Genética. Un diseño experimental sencillo junto con un análisis cuantitativo de sus datos fueron las claves principales de sus resultados. Los experimentos demostraron (1) que la herencia se transmite por elementos particulados (refutando, por tanto, la herencia de las mezclas) y (2) que normas estadísticas sencillas rigen la herencia, las cuales se resumen en sus dos principios. Pero el momento no era propicio y el nuevo paradigma de la ciencia de la Genética debería esperar 35 años. Y no fue, como se ha creído, porque su trabajo fuera desconocido. El trabajo de Mendel fue, simplemente, inapreciado. Mendel intercambió correspondencia con el alemán Carl Nägeli, unos de los más preeminentes botánicos del momento. Nägeli no pareció muy impresionado por el trabajo y le sugirió a Mendel que estudiara otras plantas, entre ellas Hieracium, sobre la que Nägeli estaba especialmente interesado. Mendel no encontró en Hieracium normas consistentes en la segregación de sus caracteres, por lo que quizá creyó que sus resultados eran de aplicación limitada, haciendo que la convicción y entusiasmo por su trabajo disminuyera. No fue hasta mucho tiempo después de la muerte de Mendel, en 1903, que se descubrió que en Hieracium ocurre un tipo especial de partenogénesis, lo que causa desviaciones de las proporciones esperadas. Debido al olvido y a la desidia hacia su trabajo, se puede afirmar que sin Mendel la ciencia de la Genética sería posiblemente la misma.
Nuevas técnicas citológicas, el desarrollo del microtomo y de las lentes de inmersión en aceite en la década 1870-80, condujeron al descubrimiento de la fecundación, la fusión de los núcleos del óvulo y del esperma para formar el núcleo del huevo, y la mitosis. En 1784 Nägeli enuncia la teoría del idioplasma, que establece que el núcleo celular es el vehículo de la herencia. En 1883 van Beneden, trabajando en el nemátodo Ascaris, descubre la meiosis y reconoce la individualidad de los cromosomas. T. Boveri, en un programa de investigación que se inicia en 1888 y acaba en 1909, demuestra que los cromosomas mantienen su estabilidad entre generaciones. A partir de 1880 había un acuerdo general que el material hereditario residía en los cromosomas -a pesar que esto no estuvo completamente claro hasta 1916.
El alemán August Weismann enuncia en 1885 su teoría de la continuidad del plasma germinal. En ella reconoce dos tipos de tejidos en los organismos, el somatoplasma y el germoplasma. El primero forma la mayor parte del cuerpo de un individuo, mientras que el germoplasma era una porción inmortal de un organismo que tenía la potencialidad de duplicar a un individuo. A diferencia de la teoría de la pangénesis, el germoplasma no proviene del somatoplasma ni se forma nuevamente cada generación, sino que constituye la continuidad de la información genética entre generaciones. Su teoría rechazaba rotundamente la herencia de los caracteres adquiridos y supuso un mayor énfasis en el material hereditario. Se llamóNeodarwinismo a la fusión de la teoría de la evolución por selección natural y la hipótesis del plasma germinal de Weissmann. En 1883 Weismann propuso la teoría de que las partículas hereditarias o bióforas eran invisibles, autorreplicativas y asociadas con los cromosomas de un modo lineal y postuló que cada biófora estaba implicada en la determinación de una característica. Su intuición fue realmente prodigiosa.
En 1871 el médico suizo Fiedrich Miescher aisló nucleína de núcleos de células de pus humanos. Hoy sabemos que esta nucleoproteína forma la cromatina. En 1886 el citólogo americano E. B. Wilson sugiere una relación entre la cromatina y el material genético.

El siglo XX
1900-1940: la Genética clásica
La entrada en el siglo XX produce una explosión de nuevos descubrimientos que ya no se detendrá, y que continuará a un ritmo siempre creciente. Se resumirán brevemente los avances principales.
En la primera década se produce la síntesis de los trabajos genéticos (de hibridación experimental) y citológicos. Esta síntesis simboliza la mayoría de edad de la Genética, iniciándose como ciencia propia e independiente. El siglo empieza con el redescubrimiento de las leyes de Mendel por los trabajos de 3 botánicos: Carl Correns, Hugo de Vries y Eric Von Tschermak, a las que el británico William Bateson dará un gran impulso. Se produce una integración inmediata de los estudios genéticos y citológicos. En 1902, T. Boveri y W. Sutton se percatan, de forma independiente, de la existencia de un estrecho paralelismo entre los principios mendelianos recién descubiertos y la conducta de los cromosomas en la meiosis. En 1905 Bateson acuñó (en 1901 había introducido los términos alelomorfo, homocigoto y heterocigoto) el término genética para designar "la ciencia dedicada al estudio de los fenómenos de la herencia y de la variación". En 1909 el danés Wilhelm Johannsen introduce el término gen como "una palabrita... útil como expresión para los factores unitarios... que se ha demostrado que están en los gametos por los investigadores modernos del mendelismo".
Durante la segunda década de este siglo Thomas Hunt Morgan y su grupo de la Universidad de Columbia inician el estudio de la genética de la mosca del vinagreDrosophila melanogaster. En 1910 descubren la herencia ligada al X y la base cromosómica del ligamiento. En 1913 A. H. Sturtevant construye el primer mapa genético y en 1916 Calvin Bridges demuestra definitivamente la teoría cromosómica de la herencia mediante la no disyunción del cromosoma X. En 1927 H. J. Muller publica su trabajo en el que cuantifica mediante una técnica de análisis genético (la técnica ClB) el efecto inductor de los rayos X de letales ligados al sexo enDrosophila. En 1931 Harriet Creighton y Barbara McClintock en el maíz y Gunter Stern en Drosophila demuestran que la recombinación genética está correlacionada con el intercambio de marcadores citológicos. Todos estos descubrimientos condujeron a la fundación conceptual de la Genética clásica. Los factores hereditarios o genes son la unidad básica de la herencia, tanto funcional como estructuralmente (la unidad de estructura se definía operacionalmente por recombinación y por mutación). Los genes, a su vez, se encuentran lineal y ordenadamente dispuestos en los cromosomas como perlas en un collar.


 Barbara McClinton (1902-1992)

Paralelamente a estos avances, otro conflicto que había surgido con el Origen de Darwin empezó a resolverse. Era el problema de la naturaleza de la variación sobre la que se produce la evolución. Mientras que Darwin puso énfasis en la evolución gradual y continua que transforma la variación dentro de las poblaciones en variación entre poblaciones, otros, como Thomas Huxley e, inicialmente, Galton (cuyo libroNatural inheritance, 1989, se considera fundador de la ciencia de la Biometría) creían que la evolución procedía de forma rápida y discontinua, por lo que la selección usaba primariamente variación discontinua, no teniendo ningún valor evolutivo la variación continua. Con el mendelismo este antagonismo se acentuó hasta convertirse en conflicto entre los mendelianos por un lado -que apoyaban la evolución discontinua- y los biométricos por el otro -que estudiaban cuantitativamente la variación en los caracteres físicos  y creían en la evolución darwiniana-. Los primeros estaban capitaneados por Bateson, Morgan y Hugo de Vries mientras que Karl Pearson y W. F. R. Weldom (junto con Galton, que se les unió ideológicamente después) fueron los principales biométricos. En 1908 se formula la ley de Hardy-Weinberg, que relaciona las frecuencias génicas con las genotípicas en poblaciones panmícticas. Entre 1918 y 1932 la larga polémica entre biométricos y mendelianos se zanja finalmente: Ronald Fisher, Sewal Wright y J. B. S. Haldane llevaron a cabo la síntesis del darwinismo, el mendelismo y la biometría y fundan la teoría de la Genética de poblaciones. Fisher demuestra en 1918 que la variación cuantitativa es una consecuencia natural de la herencia mendeliana. El desarrollo de modelos matemáticos de acción de la selección despejó las dudas en cuanto a si la selección podía o no producir cambios importantes incluso cuando sus coeficientes eran débiles: la selección adquirió un papel preponderante como agente evolutivo. La Genética de poblaciones presenta la teoría de la evolución como una teoría de fuerzas -la selección, la mutación, la deriva genética y la migración-. Estas fuerzas actúan sobre un acervo genético que tiende a permanecer invariable como consecuencia de la ley de Hardy-Weinberg (que a su vez es una consecuencia de la extensión de la primera ley de Mendel a las poblaciones). La Genética de poblaciones se estableció como el núcleo teórico, el componente explicativo, de la teoría de la evolución. La integración de la Genética de poblaciones con otros programas de investigación evolutiva (tales como la biología de poblaciones experimental, la sistemática, la paleontología, la zoología y la botánica) dieron luz, durante el periodo de 1937-1950, a la teoría sintética o neodarwinista de la evolución. En esta nueva teoría se produce la mayor integración de disciplinas, nunca antes alcanzada, de una teoría evolutiva.

Desde 1940 en adelante: el acceso al nivel molecular
Tras la segunda guerra mundial se produce el verdadero asalto a la naturaleza física del material hereditario. La genética de procariotas inicia los nuevos horizontes de indagación. Se establece finalmente el ADN como la substancia genética. A ello le sigue el descubrimiento del dogma del flujo de la información genética: ADN -> ARN -> proteínas. También se producen grandes avances en el conocimiento de la estructura y función de los cromosomas. Por último, en los setenta surgen las técnicas de manipulación de ADN que afectarán revolucionariamente a todas las disciplinas de la genética. Se listan a  continuación los principales hitos de este periodo.
A partir de los 1940 se aplican de un modo sistemático las técnicas moleculares a la Genética, resultando en un éxito extraordinario. Se inicia el acceso en el nivel molecular: la estructura y función de los genes es el próximo frente del avance genético.
1941: George Beadle y E. L. Tatum introducen Neurospora como organismo modelo, con el que establecen el concepto un gen-una enzima: los genes son elementos portadores de información que codifican enzimas.
1944: Oswald Avery, Colin McLeod y Maclyn McCarty demuestran que el "principio transformador" es el ADN.


  J. Watson y F. Crick junto a su modelo metálico del DNA
1953: Esta fecha representa un momento culminante. James Watson y Francis Crick interpretan los datos de difracción de rayos X de Rosalind Franklin y Maurice Wilkins junto con datos de composición de bases de Erwin Chargaff concluyendo que la estructura del ADN es una doble hélice, formada por dos cadenas orientadas en direcciones opuestas (antiparalelas). La estructura 3-D se mantiene gracias a enlaces de hidrógeno entre bases nitrogenadas que se encuentran orientadas hacia el interior de las cadenas. Dicha estructura sugería, de un modo inmediato, como el material hereditario podía ser duplicado o replicado. Una estructura pasmosamente simple proveía la explicación al secreto de la herencia: la base material (ADN), la estructura (doble hélice 3-D) y la función básica (portador de información codificada que se expresa y se transmite íntegramente entre generaciones) del fenómeno genético era, por fin, inteligible. No debe sorprendernos que el descubrimiento de la doble hélice se considere el más revolucionario y fundamental de toda la biología.  
1958: Matthew Meselson y Franklin Stahl demostraron que el ADN se replicaba semiconservativamente. El problema de como la secuencia del ARN se traduce en secuencia proteica se empieza a resolver. Un triplete de bases codifica un aminoácido. Rápidamente se establece el flujo de la información genética (el dogma). Ese mismo año Arthur Kornberg aísla la polimerasa del ADN y un año después Severo Ochoa aísla la ARN polimerasa, con la que inicia la elucidación del código.
1961: Sidney Brenner, François Jacob y Meselson descubrieron el ARN mensajero.
1966: Marshall Nirenberg y Har Gobind Khorana terminan de desvelar el código genético.
Simultáneamente a estos descubrimientos, Seymour Benzer publica en 1955 su primer trabajo sobre la estructura fina del locus rII en el fago T4. En 1961, François Jacob y Jacques Monod proponen el modelo del operón como mecanismo de regulación de la expresión génica en procariotas. Charles Yanofsky y su equipo demuestran la colinearidad entre genes y sus productos proteicos en 1964. En 1966 R. Lewontin, J. L. Hubby y H. Harris aplican la técnica de la electroforesis en gel de proteínas al estudio de la variación alozímica de las poblaciones naturales, obteniéndose las primeras estimas de la variación genética de un sinnúmero de especies. La teoría neutralista de la variación molecular introducida por el japonés M. Kimura en 1968 suministra la primera explicación satisfactoria al exceso de variación hallada.
Los 70 presencian el advenimiento de las técnicas de manipulación del ADN. En 1970 se aíslan las primeras endonucleasas de restricción y H. Temin y D. Baltimore descubren la transcriptasa inversa. En 1972 se construye en el laboratorio de Paul Berg el primer ADN recombinante in vitro. El año 1977 fue pródigo: se publican las técnicas de secuenciación del ADN de Walter Gilbert y de Frederick Sanger; Sanger y sus colegas publican, a su vez, la secuencia completa de 5387 nucleótidos del fago f X171; varios autores descubren que los genes eucariotas se encuentran interrumpidos (intrones).
Los primeros ratones y moscas transgénicos se consiguen en 1981-82. Thomas Cech y Sidney Altman, en 1983, descubren la autocatálisis del ARN. Este mismo año M. Kreitman publica el primer estudio de variación intraespecífica en secuencias de ADN del locus Adh de Drosophila melanogaster y S. Arnold y R. Lande introducen el análisis correlacional a los estudios de selección fenotípica en la naturaleza. En 1986, Kary Mullis presentó la técnica de la reacción en cadena de la polimerasa. En 1990 Lap-Chee Tsui, Michael Collins y John Riordan encontraron el gen cuyas mutaciones alélicas son las responsables principales de la fibrosis quística. Ese mismo año Watson y muchos otros lanzan el proyecto del genoma humano para cartografiar completamente el genoma humano y, finalmente, determinar su secuencia de bases. No es hasta 1995 que se secuencia el primer genoma completo de un organismo celular, el de Haemophilus influenzae. En 1996 se obtiene en el laboratorio de I. Wilmut el primer mamífero clónico (la oveja Dolly) obtenido a partir de células mamarias diferenciadas.

La era genómica
El proyecto Genoma humano, con una presupuesto de 3 mil millones de dólares y la participación de un Consorcio Público Internacional de EEUU, Reino Unido, Japón, Francia, Alemania, China y otros países, tenía como objetivo principal la consecución de la secuencia completa del genoma humano, el texto lineal formado por la secuencia de las cuatros bases químicas del ADN que contiene las instrucciones para construir un ser humano. Iniciado en 1990, el proyecto se dio por concluido en el 2003, dos años antes de lo previsto. Otros objetivos del proyecto eran la secuenciación de genomas de otros organismos modelos sobre los que se tenía un amplio conocimiento previo, como la bacteria Escherichia coli, la levaduraSaccaromyces cerevisiae, el gusano Caenorhabditis elegans, o la mosca del vinagreDrosophila melanogaster,  y el considerar las implicaciones éticas, legales y sociales que suscitarían los resultados del proyecto. Ocho años después del inicio del proyecto público apareció en escena una empresa privada, Celera genomics, presidida por un brillante y revolucionario científico, Craig J. Venter, que lanzó el reto de conseguir la secuencia humana en un tiempo récord, antes del previsto por el Consorcio Público. Proponía una estrategia de secuenciación alternativa a la secuenciación jerárquica que seguía el Consorcio, la secuenciación aleatoria (shotgun), con la que había conseguido secuenciar el primer genoma celular en 1995, el de la bacteria Haemophilus influenzae. Empieza a partir de ese momento una carrera apasionante por la conquista del genoma humano, que acabaría finalmente en tablas. El 26 de Junio de 2000, en un acto auspiciado por el presidente Bill Clinton y que tuvo como escenario la Casa Blanca, se encontraron los dos máximos representantes de las partes en competición, Venter por Celera, y el director del Consorcio Público, Francis Collins. Se anunció de forma conjunta la consecución de dos borradores de la secuencia completa del genoma humano. Las publicaciones correspondientes de ambas secuencias no aparecieron hasta Febrero de 2001. El Consorcio Público publicó su secuencia en la revista Nature, mientras que Celera lo hizo en Science. Tres años después, en 2004, el Consorcio publicó la versión final o completa del genoma humano. El proyecto genoma humano había concluido con un éxito rotundo y, en palabras de F. Collins, se iniciaba una nueva era de investigación basada en la genómica que afectaría crucialmente a la biología, a la salud y a la sociedad.  Con ello se inaugura una nueva era, que dada la coincidencia con el nuevo siglo, bien podríamos definir con el lema, el siglo XXI, el siglo del la Genética

jueves, 9 de agosto de 2012

El Origen de la Vida

Ambiente primigenio
Uno de los temas mas fascinantes en las ciencias naturales se encuentra en el tema de la vida, ¿Cómo y cuándo se originó la vida?, La vida es resultado del azar,   la vida inerte que a través de millones de años se abrió paso para que ciertas moléculas, luego macrormoléculas y luego organulos,  lograran duplicarse dando origen a procesos que hoy llamamos vida, o fue la vida sembrada o bien por un ser superior (teoría religiosa) o bien llegó procedente en piedras u otros objetos procedentes del espacio y que de alguna forma estas “semillas” encontraron el terreno propicio para duplicarse y generar la vida (teoría de la panspermia).

Como se puede apreciar encontramos toda una rama de la ciencia en la biología que trata de explicarnos sobre el cómo se originó la vida, y en nuestro interior también es una pregunta de acuciosamente y frecuentemente viene a nuestra mente y de alguna forma encontrar respuesta nos define en muchos campos, como son nuestras creencias y principios. Para nuestro caso vamos a dar un vistazo a las teorías de la vida desde la biología que es el campo de acción de este tema
. “La vida es una exuberancia planetaria, un fenómeno solar. Es la transmutación astronómicamente local del aire, el agua y la luz que llega a la tierra, en células. Es una pauta intrincada de crecimiento y muerte, aceleración y reducción, transformación y decadencia.La vida es una organización única.” Margulis y Sagan

Qué es la vida?

 Querer dar respuesta a la pregunta: ¿Qué es la vida?, no es fácil. La dificultad está en la enorme diversidad de la vida y en su complejidad. Los seres vivos pueden ser unicelulares o estar conformados por millones de células interdependientes (metacelulares); pueden fabricar su propio alimento o salir a buscarlo al entorno; pueden respirar oxígeno o intoxicarse con él; pueden vivir a temperaturas de más de 250 grados centígrados o vivir en el hielo a varias decenas de grados por debajo del punto de congelación; pueden vivir de la energía lumínica del sol o de la energía contenida en los enlaces químicos de algunas sustancias; pueden volar, nadar, reptar, caminar, trepar, saltar, excavar o vivir fijos en el mismo lugar durante toda su vida; se reproducen mediante el sexo, pero también pueden hacerlo sin él; pueden vivir a gran presión o casi al vacío. En fin, la vida es más fácil “señalarla con el dedo”, que definirla. Y sin embargo veamos algunos intentos por definirla “El término vida (latín: vita )?, desde el punto de vista de la Biología, que es el más usado, hace alusión a aquello que distingue a los reinos animal, vegetal, hongos, protistas, arqueas y bacterias del resto de manifestaciones de la naturaleza. Implica las capacidades de nacer, crecer, reproducirse y morir, y, a lo largo de sucesivas generaciones, evolucionar. Científicamente, podría definirse como la capacidad de administrar los recursos internos de un ser físico de forma adaptada a los cambios producidos en su medio, sin que exista una correspondencia directa de causa y efecto entre el ser que administra los recursos y el cambio introducido en el medio por ese ser, sino una asíntota de aproximación al ideal establecido por dicho ser, ideal que nunca llega a su consecución completa por la dinámica constante del medio Abarca una serie de conceptos del ser humano y su entorno relacionados, directa o indirectamente, con la existencia.

¿Por qué es tan problemático definir la vida? Ante todo, la vida no es una cosa palpable que se pueda tocar o ver bajo el microscopio. Al ser un estado de la energía, la vida no puede inducirse en un ser inerte. En la actualidad, no podemos transferir una configuración dada de la energía a ningún sistema. Cuando nace un ser viviente, éste no adquiere vida, sino que hereda la habilidad para construir estructuras que ponen en movimiento ese estado de la energía.

La vida es un conjunto de microestados de la energía que se asocia con una demora en la dispersión espontánea de esa energía. La energía de los seres vivientes “salta” de un microestado a otro, siendo siempre controlada por ciertos operadores internos del mismo sistema termodinámico. Los Biólogos identificamos a tales operadores internos como enzimas. Esta es la razón por la cual consideramos que la transferencia de energía en los sistemas vivos es una coordinación no-espontánea de varios procesos espontáneos. Cualquier sistema en el Universo que sea capaz de coordinar los microestados de la energía en forma no-espontánea será una ser viviente. Esta evidencia es tan importante que la definición de un sistema vivo, más aceptada por todos los estudiosos, se basa en parte, en ella. ¿Cómo se sabe que algo está vivo? Cuando se observa que toma sustancias del medio en el que está, las incorpora a su organismo para mantener su estructura y metabolismo, arrojando al medio el resto. Esa característica de los seres vivos tiene el sofisticado nombre 10 de autopoiesis, que quiere decir automantenimiento . Los sistemas vivos somos máquinas autopoiéticas: transformamos la materia convirtiéndola en nosotros mismos, de tal manera, que el producto es nuestra propia organización. Cuando se habla de la vida, también se hace referencia a su diversidad y complejidad. Si la diversidad de la vida aumenta, necesariamente se incrementa su complejidad. La diversidad de la vida o biodiversidad, se organiza de tal modo que construye complejas redes de relaciones entre las especies y entre éstas y su entorno físico: la vida cambia a quienes la componen. Teorías del origen de la vida:

creacionismo
 Primera hipótesis: Creacionismo El creacionismo es un sistema de creencias que postula que el universo, la tierra y la vida en la tierra fueron deliberadamente creados por un ser inteligente. Hay diferentes visiones del creacionismo, pero dos escuelas principales sobresalen: el creacionismo religioso y el diseño inteligente. Tipos de creacionismo El creacionismo religioso es la creencia que el universo y la vida en la tierra fueron creados por una deidad todopoderosa. Esta posición tiene un fundamento profundo en las escrituras, en la que se basan los pensamientos acerca de la historia del mundo. Dentro del campo creacionista se hallan los que creen en una tierra joven y los que creen en una tierra antigua. Creacionismo bíblico basado en la Biblia Creacionismo Islámico basado en el Qu-ran El Diseño Inteligente (DI) infiere que de las leyes naturales y mero azar no son adecuados para explicar el origen de todo fenómeno natural. No es dirigido por una doctrina religiosa, ni hace suposiciones de quién el Creador es. El DI no usa textos religiosos al formar teorías acerca del origen del mundo. El DI simplemente postula que el universo posee evidencia de que fue inteligentemente diseñado. El DI restringido busca evidencia de diseño al compararla con el diseño humano. El DI general establece que todos los procesos naturales son inteligentemente diseñados. El Creacionismo extraterrestre cree que el mundo fue creado por una raza extraterrestre que vinieron a ser adorados por los hombres como dioses y descrito en antiguos textos religiosos. -

Segunda hipótesis: La generación espontánea La teoría de la generación espontánea, también conocida como autogénesis es una antigua teoría biológica de abiogénesis que sostenía que podía surgir vida compleja, animal y vegetal, de forma espontánea a partir de la materia inerte. Para referirse a la "generación espontánea", también se utiliza el término abiogénesis, acuñado por Thomas Huxley en 1870, para ser usado originalmente para referirse a esta teoría, en oposición al origen de la generación por otros organismos vivos (biogénesis).  La generación espontánea antiguamente era una creencia profundamente arraigada descrita ya por Aristóteles. La observación superficial indicaba que surgían gusanos del fango, moscas de la carne podrida, organismos de los lugares húmedos, etc. Así, la idea de que la vida se estaba originando continuamente a partir de esos restos de materia orgánica se estableció como lugar común en la ciencia. Hoy en día la comunidad científica considera que esta teoría está plenamente refutada. La autogénesis se sustentaba en procesos como la putrefacción. Es así que de un trozo de carne podían generarse larvas de mosca. Precisamente, esta premisa era como un fin de una observación superficial, ya que -según los defensores de esta corriente- no era posible que, sin que ningún organismo visible se acercara al trozo de carne aparecieran las larvas, a menos que sobre ésta actuara un principio vital generador de vida. El italiano Redi fue el primero en dudar de tal concepción y usó la experimentación para justificar su duda. El experimento consistió en poner carne en un tarro abierto y en otro cerrado también puso carne. Las cresas, que parecían nidos de huevos de moscas, se formaron en el tarro abierto, cuya carne se había descompuesto. El italiano dedujo que las cresas brotaban de los pequeñísimos huevos de las moscas. En 1765, otro italiano – Spallanzani -, repitió el experimento de Redi, usando pan, un recipiente abierto y otro herméticamente cerrado, con pan hervido. Solo brotaron cresas en el pan que estuvo al aire libre. Entonces, como ha ocurrido muchas veces al avanzar la ciencia, no faltaron incrédulos y alegaron que al hervir el pan, se había destruido ¡un principio vital! En 1952, Miller hizo circular agua, amoníaco, metano e hidrógeno a través de una descarga eléctrica y obtuvo Glicina y Alamina, dos aminoácidos simples. Años después, Abelsohn, hizo la misma experiencia, pero empleando moléculas que contenían átomos de carbono, oxígeno y nitrógeno, y, en su experimento, Weyschaff, aplicó rayos ultravioletas. Ambos obtuvieron los aminoácidos que forman las estructuras de las proteínas. El francés Pasteur fue quien acabó con la teoría de la generación espontánea. Ideó un recipiente con cuello de cisne, es decir, doblado en forma de S. Puso en el receptáculo pan y agua; hizo hervir el agua, y esperó. El líquido permaneció estéril.

Elementos fuera del planeta que propiciaron la vida
 Tercera teoría: El origen cosmico de la vida o panspermia Según esta hipótesis, la vida se ha generado en el espacio exterior y viaja de unos planetas a otros, y de unos sistemas solares a otros. El filósofo griego Anaxágoras (siglo VI a.C.) fue el primero que propuso un origen cósmico para la vida, pero fue a partir del siglo XIX cuando esta hipótesis cobró auge, debido a los análisis realizados a los meteoritos, que demostraban la existencia de materia orgánica, como hidrocarburos, ácidos grasos, aminoácidos y ácidos nucleicos. La hipótesis de la panspermia postula que la vida es llevada al azar de planeta a planeta y de un sistema planetario a otro. Su máximo defensor fue el químico sueco Svante Arrhenius (1859-1927), que afirmaba que la vida provenía del espacio exterior en forma de esporas bacterianas que viajan por todo el espacio impulsadas por la radiación de las estrellas. (6) Dicha teoría se apoya en el hecho de que las moléculas basadas en la química del carbono, importantes en la composición de las formas de vida que conocemos, se pueden encontrar en muchos lugares del universo. El astrofísico Fred Hoyle también apoyó la idea de la panspermia por la comprobación de que ciertos organismos terrestres, llamados extremófilos, son tremendamente resistentes a condiciones adversas y que eventualmente pueden viajar por el espacio y colonizar otros planetas. A la teoría de la Panspermia también se la conoce con el nombre de ‘teoría de la Exogénesis’, aunque para la comunidad científica ambas teorías no sean exactamente iguales. La panspermia puede ser de 2 tipos: - Panspermia interestelar: Es el intercambio de formas de vida que se produce entre sistemas planetarios. - Panspermia interplanetaria: Es el intercambio de formas de vida que se produce entre planetas pertenecientes al mismo sistema planetario. La explicación más aceptada de esta teoría para explicar el origen de la vida es que algún ser vivo primitivo (probablemente alguna bacteria) viniera del planeta Marte (del cual se sospecha que tuvo seres vivos debido a los rastros dejados por masas de agua en su superficie) y que tras impactar algún meteorito en Marte, alguna de estas formas de vida quedó atrapada en algún fragmento, y entonces se dirigió con él a la Tierra, lugar en el que impactó. Tras el impacto dicha bacteria sobrevivió y logró adaptarse a las condiciones ambientales y químicas de la Tierra primitiva, logrando reproducirse para de esta manera perpetuar su especie. Con el paso del tiempo dichas formas de vida fueron evolucionando hasta generar la biodiversidad existente en la actualidad. (8) - Cuarta teoría: Teoría de la evolución química y celular. Mantiene que la vida apareció, a partir de materia inerte, en un momento en el que las condiciones de la tierra eran muy distintas a las actuales y se divide en tres. Evolución química. Evolución prebiótica. Evolución biológica. La primera teoría coherente que explicaba el origen de la vida la propuso en 1924 el bioquímico ruso Alexander Oparin. Se basaba en el conocimiento de las condiciones físico-químicas que reinaban en la Tierra hace 3.000 a 4.000 millones de años. Oparin postuló que, gracias a la energía aportada primordialmente por la radiación ultravioleta procedente del Sol y a las descargas eléctricas de las constantes tormentas, las pequeñas moléculas de los gases atmosféricos (H2O, CH4, NH3) dieron lugar a unas moléculas orgánicas llamadas prebióticas. Estas moléculas, cada vez más complejas, eran aminoácidos (elementos constituyentes de las proteínas) y ácidos nucleicos. Según Oparin, estas primeras moléculas quedarían atrapadas en las charcas de aguas poco profundas formadas en el litoral del océano primitivo. Al concentrarse, continuaron evolucionando y diversificándose. Esta hipótesis inspiró las experiencias realizadas a principios de la década de 1950 por el estadounidense Stanley Miller, quien recreó en un balón de vidrio la supuesta atmósfera terrestre de hace unos 4.000 millones de años (es decir, una mezcla de CH4, NH3, H, H2S y vapor de agua). Sometió la mezcla a descargas eléctricas de 60.000 V que simulaban tormentas. Después de apenas una semana, Miller identificó en el balón varios compuestos orgánicos, en particular diversos aminoácidos, urea, ácido acético, formol, ácido cianhídrico (véase Cianuro de hidrógeno) y hasta azúcares, lípidos y alcoholes, moléculas complejas similares a aquellas cuya existencia había postulado Oparin. Estas experiencias fueron retomadas por investigadores franceses que demostraron en 1980 que el medio más favorable para la formación de tales moléculas es una mezcla de metano, nitrógeno y vapor de agua. Con excepción del agua, este medio se acerca mucho al de Titán, un gran satélite de Saturno en el que los especialistas de la NASA consideran que podría haber (o en el que podrían aparecer) formas rudimentarias de vida.


sábado, 28 de abril de 2012

Ingeniería Genética: Monstruo Mutante




Existen en éstos tiempos países en dónde por  falta de información e ignorancia no ocurren importantes avances biotecnológicos, sobre en todo lo que implica el mejoramiento de especies de plantas para hacerlas, más nutritivas o para mejorarlas y hacerlas resistentes, no se como en la actualidad estaría siendo manejada esta problemática en Venezuela, toda vez que con sorpresa he leído que en nuestro país concretamente en la Universidad de los Andes han sido mandadas a incinerar gran cantidad de plantas de que han sido producto de años de investigación para su mejoramiento en vías de conservar e incluso mejorar la salud del venezolano a bajos costos.
Otras importantes investigaciones han sido truncadas a lo largo de los últimos 10 años en nuestro país,   y algunas de ellas también se basan en un mejoramiento en cuanto a la producción y se trata concretamente de plantas que se han manipulado en forma genética para hacerlas superresisitentes a plagas tanto bacterias como insectos, sin que para ello se utilicen n químicos ni plaguicidas, lo único que se ha alterado es la genética de dichas plantas a través de implantaciones in vitro y traspaso a tierras altamente fértiles.
Lo que técnica y biológicamente se ha hecho es resaltar y descubrí r genes en éstas plantas que son adecuados o convenientes para combatir plagas o enfermedades y además detectar algunos otros genes o fragmentos de ellos que hacen que determinada planta tenga, por ejemplo un fruto mucho más nutritivo, pero no se ha añadido químicos, sino que pata su mejoramiento se han construidos híbridos a partir de otras plantas que poseen genes más generosos.
Acción de Agrobacterium
Esos muy pequeños fragmentos de ADN circular que se han ido codificando, identificando en bacterias y descubriendo y que poseen la capacidad de hacer una planta resistente o de hacerla más nutritiva o inmune a diversas enfermedades se le ha venido dando el nombre de plasmidio y es utilizado como vector o transmisor de un gen muy conveniente y sin ninguna duda constituyen y seguirán constituyendo un beneficio para la humanidad y en ninguna forma se trata de un monstruo que no puede ingerirse y tampoco es zombi maligno, y menos cosa del demonio.
Existen una gran cantidad de plantas, sus semillas y  sus frutos que son simplemente plantas transgénicas y son consumidas a diario, por ejempló, el trigo y el maíz, y también existen en diversos supermercados una especie de patilla que no poseer semillas en su interior, es también muy dulce y tienen un agradable aspecto e inmejorable color, muchas personas compran esta maravillosa patilla, la consumen y es además muy versátil.
No hay nada que no pueda ser explicado mediante el conocimiento científico, la hibridación, recombinación, transgénesis y cultivo de tejidos son técnicas aplicadas en más de 22 países en el mundo con excelentes resultados en la industria de producción y distribución alimentaria, mejoramiento de alimentos.
La técnica de recombinación para mejoramiento de especies consiste en  introducir uno o más genes provenientes de  otra especie. Las plantas  transgénicas poseen genes de todas las procedencias: de otras plantas, de  animales, de bacterias, de virus y de hongos, y muchas veces poseen combinaciones de ellos, ya que se necesitan armar complejos sistemas moleculares para garantizar la expresión de  los  genes  foráneos.
 En las plantas transgénicas se han usado genes de plantas, animales y bacterias para conferirles  características puntuales como resistencia a químicos, a condiciones ambientales adversas, a insectos, entre otros.  a los cuales se añaden genes promotores y regulares de elevada expresión (llamados convencionalmente  enhancers) provenientes de virus, puesto que éstos tienen mayor capacidad de expresión y tienen la capacidad de reproducirse y transcribir y hasta incorporar material genético mucho más rápido que los celulares  (por las características infecciosas de los virus, que hacen que el sistema de expresión tenga prioridad  con  su  genoma  antes  que con el de la célula) y de esta forma de garantiza que el material introducido se  transcriba  y se  traduzca muy fácilmente. Para la construcción de transgénicos además se usan  genes de resistencia a  4 antibióticos que sirven como marcadores de selección, para separar las células transformadas de las no  afectadas
Un plasmidio son entonces, moléculas de ADN circulares, originalmente aisladas de bacterias y que  pueden extraerse de las mismas e incorporarse  a  otras, a través del proceso de transformación. Los plásmidos fueron modificados por los investigadores para ser empleados como “vectores”. Así, el gen de interés puede insertarse en el plásmido-vector e  incorporarse  a  una  nueva célula. Para seleccionar las células (bacterias o células animales o vegetales) que recibieron el plásmido, éste lleva.

Por medio de esta técnica es posible introducir genes de interés en  todo tipo de células, empleando los vectores y las técnicas propias de cada sistema. Podemos entonces generalizar los pasos de la ingeniería genética de la siguiente manera:

1) Identificar un carácter deseable en el organismo de origen. 
2) Encontrar el gen responsable del carácter deseado (gen de interés). 
3) Combinar dicho gen con  otros  elementos  necesarios (vector) para que éste sea funcional en el  organismo receptor. 
4) Transferir el gen de interés, previamente introducido en el vector adecuado, al organismo receptor. 
5) Crecer y reproducir el organismo receptor, ahora modificado genéticamente.









Objetivo: Conocer y analizar las técnicas de ingeniería genética que permiten mejorar plantas y alimentos así como su producción
Contenido 1: Ingeniería Genética
  •                      Técnicas de Recombinación en plantas
  •                      Biotecnología  de alimentos
  •                     Construcción simulada de una planta por ingeniería genética


Evaluación 1 III lapso:
 
1) Investigue una planta cuyo fruto, hojas, raíces o tallos sean para la alimentación que haya sido modificado genéticamente y construya una maqueta de 40 cm x 40cm con el proceso modificación (5ptos)
2) Entregue un informe escrito que únicamente llevara la técnica usada para la planta y su portada (publíquelo en el grupo biotec de Facebook con nombre de los integrantes y secciòn)(5ptos)
3) intégrese en un grupo de 4 y la profesora se reservara de preguntar a cualquiera de los integrantes sobre el trabajo colocándose una nota grupal(5 ptos)
4) Lea y analice el artículo (péguelo en su cuaderno) “Monstruo Mutante” y reflexione los ventajas y desventajas (3 de cada una) de los alimentos modificados por ingeniería genética, explicando la opinión del grupo(5ptos)











Por: Claudia T Ceballos M . todos los derechos reservados
Licencia Creative Commons
Ingenieria Genética: Moustruo Mutante por Claudia T. Ceballos se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-SinObraDerivada 3.0 Unported.
Basada en una obra en www.biotect25dejulio.blogspot.com.